Es una enfermedad primaria, crónica, progresiva, con factores genéticos y ambientales, cuyo desenlace es potencialmente mortal. Es primaria porque no depende de otra patología para existir. Es crónica por una vez que ha despertado, la porto conmigo para siempre, lo cual implica que debo tener un “cuidado permanente” con respecto a la misma. Es neurobiológica porque luego de un período prolongado de consumo se cruza una “línea imaginaria” que produce dependencia química en el organismo. El cerebro del paciente está condicionado para consumir y reacciona de manera diferente a ese consumo que el de alguien que no tiene esta problematica. Es progresiva porque no se da de un instante al otro, sino que se va potenciando por fases que han podido determinarse. Sus causas responden a factores genéticos, psicosociales y ambientales: es de etiología múltiple. No tiene una sola causa, sino varias que se conjugan para dar las condiciones necesarias para su aparición y desarrollo.
¿Por qué se considera a este problema de consumo como una enfermedad?
Los grupos anónimos nos dicen que es una enfermedad porque es involuntaria. El paciente no quiere que esta enfermedad gobierne su vida y, sin embargo, aún sabiendo que lo hacen, las consume de todos modos. En consecuencia, su consumo, luego de un período de tiempo, se convierte en algo involuntario. De allí la frase de AA: “cuando pude parar, no quise, y cuando quise no pude”. Para la medicina, es una enfermedad porque cumple con las siguientes características básicas: Tiene una historia natural. Se la estudió en detalle, ya que tiene características básicas que lo permiten.
Hay un cuadro clínico perfectamente identificado y similar para todos los que la padecen. Hay una etiología. Tiene una causa; o como se dijo, muchas causas: es multifactorial. Una fisiopatogenia. O sea, el desarrollo de los factores fisiológicos y patológicos que subyacen a la enfermedad. Por ejemplo, se sabe el modo en que afecta la neurotransmisión del sistema dopamínico. Tiene un pronóstico. Como vimos, para NA el final es la cárcel, el hospital o la muerte. Para la ciencia el final es la criminalidad, la locura (psicosis, delirium…) o la sobredosis y los suicidios. Tiene un esquema terapéutico integral. Tiene una serie de estrategias para su prevención.